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Ansiedad

Medicamentos para la ansiedad

¿Le conviene tomar medicamentos para la ansiedad? Obtenga información sobre los efectos secundarios comunes, los riesgos y cómo tomar medicamentos para la ansiedad de manera responsable, incluidas las benzodiacepinas como el Xanax, los betabloqueadores, la hidroxicina y los antidepresivos.

El papel del medicamento en el tratamiento de la ansiedad

Cuando se siente abrumado por un pánico intenso o miedo paralizante, o exhausto por otra noche sin dormir y llena de preocupaciones, hará lo que sea para obtener alivio. Y no hay duda de que cuando la ansiedad es incapacitante, los medicamentos pueden ayudar. Pero, ¿los medicamentos son siempre la mejor solución?

Se usan muchos tipos distintos de medicamentos para el tratamiento de trastornos de ansiedad, incluidos medicamentos tradicionales contra la ansiedad, como las benzodiacepinas (típicamente recetadas para uso a corto plazo) y opciones más nuevas, como los antidepresivos ISRS (usualmente recomendados como una solución a largo plazo para la ansiedad). Estos medicamentos pueden proporcionar alivio temporal, pero también tienen efectos secundarios y problemas de seguridad, algunos muy significativos.

Tampoco son una cura. De hecho, hay muchas preguntas sobre su efectividad a largo plazo. Según la Academia Estadounidense de Médicos de Familia, las benzodiacepinas pierden su efecto ansiolítico terapéutico después de 4 a 6 meses de uso regular. Y un análisis reciente publicado en la revista JAMA Psychiatry encontró que la efectividad de los ISRS para tratar la ansiedad se ha sobrestimado y, en algunos casos, no es más que un placebo.

Además, puede ser muy difícil dejar los medicamentos para la ansiedad sin tener que pasar una abstinencia difícil, incluida la ansiedad de rebote, que puede ser peor que el problema original.

¡Necesito alivio y lo necesito ahora!

Entonces, ¿qué puede hacer si usted está sufriendo? Incluso cuando el alivio de la ansiedad conlleva efectos secundarios y peligros, puede parecer un intercambio justo cuando el pánico y el miedo controlan su vida.

El punto es que hay un momento y un lugar para los medicamentos para la ansiedad. Si tiene ansiedad grave que está interfiriendo con su habilidad para ser funcional, el medicamento le puede ayudar, especialmente a corto plazo. Sin embargo, muchas personas usan medicamentos contra la ansiedad cuando la terapia, el ejercicio u otras estrategias de autoayuda funcionarían igual o mejor, sin los inconvenientes.

Los medicamentos para la ansiedad pueden disminuir los síntomas, pero no son lo mejor para todos y no son la única solución. Depende de usted evaluar las opciones y decidir lo que le conviene.

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Benzodiacepinas para la ansiedad

Las benzodiacepinas (también conocidas como tranquilizantes) son el tipo de medicamento para la ansiedad más comúnmente recetado. Medicamentos como Xanax (alprazolam), Klonopin (clonazepam), Valium (diazepam), y Ativan (lorazepam) actúan con rapidez y suelen aliviar el dolor en 30 minutos o una hora. Eso los vuelve muy efectivos cuando se toman durante un ataque de pánico u otro episodio de ansiedad abrumadora. Sin embargo, son físicamente adictivos y no se recomienda su uso a largo plazo.

Las benzodiacepinas actúan ralentizando el sistema nervioso, ayudándole a relajarse tanto física como mentalmente. Pero también puede provocar efectos secundarios no deseados. Usualmente mientras más alta la dosis, más intensos son los efectos secundarios, aunque algunas personas se sienten con sueño, adormilados y torpes incluso con dosis bajas. Esto puede provocar problemas en el trabajo, la escuela o con las actividades diarias, como conducir. La resaca por los medicamentos puede durar hasta el día siguiente.

Los efectos secundarios comunes de las benzodiacepinas incluyen:

  • Somnolencia.
  • Mareo.
  • Poco equilibrio o mala coordinación.
  • Dificultad para hablar.
  • Problemas para concentrarse.
  • Problemas de memoria.
  • Confusión.
  • Malestar estomacal.
  • Dolor de cabeza.
  • Visión borrosa.

Las benzodiacepinas pueden empeorar la depresión

Según la FDA, las benzodiacepinas pueden empeorar los casos de depresión preexistente y estudios más reciente sugieren que pueden provocar una depresión resistente al tratamiento. Además, las benzodiacepinas pueden provocar embotamiento o entumecimiento emocional y aumentar los pensamientos y sentimientos suicidas.

Problemas de seguridad de las benzodiacepinas

Las benzodiacepinas generalmente no se recomiendan para uso a largo plazo, ya que los problemas de seguridad y el riesgo de abuso incrementan al generar tolerancia a los medicamentos.

Dependencia a los medicamentos y abstinencia

Cuando se consumen de manera regular, las benzodiacepinas causan dependencia física y generan tolerancia, por lo que se necesitan dosis cada vez más altas para obtener el mismo alivio de la ansiedad que en el pasado. Esto ocurre rápidamente, usualmente en un par de meses, pero en ocasiones, en tan solo unas semanas.

Si usted deja de tomar sus medicamentos abruptamente, puede experimentar síntomas graves de abstinencia, como:

  • Mayor ansiedad, agitación, temblores.
  • Insomnio, confusión, dolor estomacal.
  • Depresión, confusión, ataques de pánico.
  • Palpitaciones, sudoración y, en casos graves, convulsiones.

Muchas personas confunden sus síntomas de abstinencia con la reaparición de la ansiedad original, lo que las hace creer que necesitan volver a tomar los medicamentos. Dejar el medicamento gradualmente le ayudará a minimizar los síntomas de abstinencia.

Interacción farmacológica y sobredosis

Si bien las benzodiacepinas son relativamente seguras cuando solo se consumen ocasionalmente en pequeñas dosis, pueden ser peligrosas e incluso letales cuando se combinan con otros depresores del sistema nervioso central. Siempre hable con su médico o farmacéutico antes de mezclar medicamentos.

No beba al consumir benzodiacepinas. Cuando se mezclan con el alcohol, las benzodiacepinas pueden provocar una sobredosis letal.

No las mezcle con analgésicos o pastillas para dormir. Tomar benzodiacepinas con analgésicos o pastillas para dormir de venta con receta también puede provocar una sobredosis letal.

Los antihistamínicos amplifican sus efectos. Los antihistamínicos, presentes en muchos medicamentos de venta libre para dormir, resfriados y alergias, tienen un efecto sedante por sí mismos. Tenga cuidado al mezclarlos con las benzodiacepinas para evitar una sedación excesiva.

Tenga cuidado al mezclar con antidepresivos. Los ISRS, como el Prozac y Zoloft, pueden aumentar la toxicidad de las benzodiacepinas. Es posible que tenga que ajustar sus dosis en consecuencia.

Efectos paradójicos de las benzodiacepinas

Las benzodiacepinas funcionan porque ralentizan el sistema nervioso. Pero a veces, por razones que no se entienden muy bien, tienen el efecto contrario. Las reacciones paradójicas son más comunes en los niños, los ancianos y las personas con discapacidades del desarrollo. Las reacciones incluyen:

  • Aumento de la ansiedad, irritabilidad, agitación, agresión e ira.
  • Manía, comportamiento impulsivo y alucinaciones.

Factores de riesgo especiales de las benzodiacepinas

Cualquier persona que tome benzodiacepinas puede experimentar efectos secundarios desagradables o peligrosos. Sin embargo, algunas personas corren un mayor riesgo:

Personas mayores de 65 años. Las personas mayores son más sensibles a los efectos sedantes de las benzodiacepinas. Incluso dosis pequeñas pueden provocar confusión, amnesia, pérdida del equilibrio y deterioro cognitivo que parece demencia. El consumo de benzodiacepinas en las personas mayores se asocia con un mayor riesgo de caídas, fracturas de cadera y piernas, y accidentes de tráfico. El uso de las benzodiacepinas a largo plazo también aumenta el riesgo de tener Alzheimer y demencia.

Personas con antecedentes de abuso de sustancias. Debido a que son físicamente adictivas por sí mismas y peligrosas cuando se combinan con alcohol y otras drogas, cualquier persona con un problema actual o pasado de abuso de sustancias debe usar benzodiacepinas solo con precaución extrema.

Mujeres embarazadas y lactantes. El uso de benzodiacepinas durante el embarazo puede provocar dependencia en el bebé en desarrollo, con abstinencia después del parto. Las benzodiacepinas también se excretan en la leche materna. Por lo tanto, las mujeres embarazadas tienen que analizar en detalle los riesgos y los beneficios de estos medicamentos junto con el médico que los esté recetando. Si los medicamentos son necesarios, el objetivo es encontrar la dosis eficaz más pequeña.

La conexión entre las benzodiacepinas y los accidentes

Las benzodiacepinas provocan somnolencia y coordinación deficiente, lo que incrementa el riesgo de accidentes en el hogar, el trabajo y al conducir. Cuando tome benzodiacepinas, tenga mucho cuidado al manejar, operar maquinaria o al hacer cualquier cosa que requiera de coordinación física.

Los antidepresivos ISRS para la ansiedad

Muchos medicamentos originalmente aprobados para el tratamiento de la depresión también se recetan para la ansiedad. En comparación con las benzodiacepinas, el riesgo de dependencia y abuso es menor. Sin embargo, los antidepresivos tardan de 4 a 6 semanas para empezar a aliviar los síntomas de la ansiedad, por lo que no se pueden usar «en el momento». Su uso se limita a problemas de ansiedad crónicos que requieren de un tratamiento continuo.

Los antidepresivos más comúnmente recetados para la ansiedad son los ISRS, como Prozac, Zoloft, Paxil, Lexapro y Celexa. Los ISRS se han utilizado para tratar el trastorno de ansiedad generalizada (TAG), el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), el trastorno de pánico, el trastorno de ansiedad social y el trastorno de estrés postraumático.

Los efectos secundarios comunes de los ISRS incluyen:

  • Fatiga.
  • Náusea.
  • Agitación.
  • Somnolencia.
  • Aumento de peso.
  • Diarrea.
  • Insomnio.
  • Disfunción sexual.
  • Nerviosismo.
  • Dolores de cabeza.
  • Boca seca.
  • Aumento de la sudoración.

Abstinencia de los ISRS

Aunque la dependencia física no se desarrolla tan rápido con los antidepresivos, aun así, la abstinencia puede ser un problema. Si se dejan de consumir muy rápido, la abstinencia de los antidepresivos puede desencadenar síntomas como depresión extrema y fatiga, irritabilidad, ansiedad, síntomas de gripe e insomnio.

Los medicamentos antidepresivos y el riesgo de suicidio

Los antidepresivos pueden empeorar la depresión de algunas personas en lugar de mejorarla, provocando un mayor riesgo de suicidio, hostilidad e incluso comportamiento homicida. Si bien esto es particularmente cierto en los niños y los adultos jóvenes, cualquier persona que tome antidepresivos debe ser supervisada de cerca. El monitoreo es especialmente importante si es la primera vez que la persona toma medicamentos para la depresión o si la dosis ha sido recientemente modificada.

Las señales de que los medicamentos están empeorando las cosas incluyen ansiedad, ataques de pánico, insomnio, hostilidad, excitabilidad y agitación extrema, particularmente si los síntomas aparecen de repente o empeoran rápidamente. Si identifica las señales de alarma en usted mismo o en algún ser querido, comuníquese con un médico o un terapeuta inmediatamente.

Si está preocupado de que un familiar o un amigo esté considerando el suicidio, consulte Prevención del suicidio. El riesgo de suicidio es mayor durante los dos primeros meses del tratamiento con antidepresivos.

Otros tipos de medicamentos para la ansiedad

Los medicamentos como la buspirona, los betabloqueadores y el bupropión también se pueden utilizar para tratar la ansiedad.

Buspirona (BuSpar)

La buspirona, también conocida por el nombre comercial de BuSpar, es un medicamento contra la ansiedad más nuevo que actúa como un tranquilizante suave. La buspirona alivia la ansiedad aumentando la serotonina en el cerebro, como los ISRS, y disminuyendo la dopamina. Comparada con las benzodiacepinas, la buspirona actúa lento, tarda unas dos semanas en empezar a hacer efecto. Sin embargo, el efecto sedante no es tan potente, no afecta la memoria ni la coordinación y los efectos de la abstinencia son mínimos.

Dado que el riesgo de dependencia es bajo y no tiene interacciones farmacológicas graves, la buspirona es una mejor opción para personas mayores y personas con antecedentes de abuso de sustancias. Sin embargo, su eficacia es limitada. Funcionan para el trastorno de ansiedad generalizada (TAG o GAD, por sus siglas en inglés), pero no parece que sea útil para otros tipos de trastornos de ansiedad.

Los efectos secundarios comunes de la buspirona incluyen:

  • Náusea.
  • Dolores de cabeza.
  • Mareo.
  • Somnolencia.
  • Aumento de peso.
  • Molestias estomacales.
  • Estreñimiento.
  • Nerviosismo.
  • Diarrea.
  • Boca seca.

Betabloqueadores

Los betabloqueadores, incluidos los medicamentos como el propranolol (Inderal) y el atenolol (Tenormin), son un tipo de medicamento utilizado para tratar la presión arterial alta y los problemas del corazón. Sin embargo, también se recetan fuera de lo indicado para la ansiedad. Los betabloqueadores funcionan bloqueando los efectos de la noradrenalina, una hormona del estrés involucrada en la respuesta de lucha o huida. Esto ayuda a controlar los síntomas físicos de la ansiedad, como un ritmo cardíaco rápido, una voz temblorosa, la sudoración, el mareo y las manos temblorosas.

Debido a que los betabloqueadores no afectan los síntomas emocionales de la ansiedad, como la preocupación, son más útiles para tratar fobias, particularmente la fobia social y la ansiedad por rendimiento. Si anticipa una situación específica que le produzca ansiedad (como dar un discurso), tomar un betabloqueador antes puede ayudarle a reducir los “nervios”.

Los efectos secundarios comunes de los betabloqueadores incluyen:

  • Mareo.
  • Somnolencia.
  • Debilidad.
  • Fatiga.
  • Náusea.
  • Dolor de cabeza.
  • Estreñimiento.
  • Diarrea.

Bupropión

El bupropión (también conocido por los nombres comerciales Wellbutrin, Forfivo y Zyban) es un antidepresivo. Sin embargo, existe evidencia de que puede ser una opción de tratamiento viable para los trastornos de ansiedad y de pánico.

Dependiendo de la dosis, en algunas personas el bupropión puede empeorar la ansiedad (tal como sucede con otros antidepresivos). Sin embargo, en otras personas puede ayudar con la ansiedad generalizada y los síntomas concurrentes de la depresión. Algunas pruebas muestran que puede ser tan efectivo como los ISRS para tratar la depresión y la ansiedad.

Algunos efectos secundarios comunes del bupropión incluyen:

  • Mareo.
  • Náusea.
  • Boca seca.
  • Somnolencia.
  • Ansiedad.
  • Insomnio.
  • Pérdida de apetito.
  • Dolor de cabeza.

Hidroxicina

La hidroxicina es un antihistamínico que frecuentemente se usa para aliviar las reacciones alérgicas. Sin embargo, también se puede usar para tratar los síntomas de la ansiedad, como la tensión y los nervios. Funciona alterando los niveles de histamina y serotonina del cuerpo, lo que provoca cambios en el estado de ánimo. Usualmente se receta como una solución a corto plazo, lo que significa que solo usa el medicamento cuando los síntomas de ansiedad aparecen.

Un estudio realizado en 2020 encontró que, en el tratamiento del trastorno de ansiedad generalizada, la eficacia de la hidroxicina podría ser similar a la de las benzodiacepinas y la buspirona.

Los efectos secundarios comunes de la hidroxicina incluyen:

  • Boca seca.
  • Mareo y confusión.
  • Dolor de cabeza.
  • Estreñimiento.
  • Somnolencia.

Los medicamentos no son la única opción para aliviar la ansiedad

Los medicamentos para la ansiedad no resolverán sus problemas si usted tiene ansiedad por las cuentas que se acumulan, por su tendencia a crear los peores escenarios o por una relación poco saludable. Ahí es en donde entran en acción la autoayuda, la terapia y otros cambios en el estilo de vida. Estos tratamientos sin medicamentos pueden producir cambios duraderos y alivio a largo plazo.

Ejercicio: el ejercicio es un tratamiento poderoso para la ansiedad. Los estudios muestran que los entrenamientos regulares pueden reducir los síntomas de manera tan efectiva como los medicamentos.

Estrategias contra la preocupación: usted puede entrenar su cerebro para dejar de preocuparse y ver la vida desde una perspectiva más tranquila y equilibrada.

Terapia: la terapia cognitiva-conductual le puede enseñar a manejar sus niveles de ansiedad, frenar pensamientos preocupantes y conquistar sus miedos.

Yoga y taichí: el yoga y el taichí son intervenciones de la mente y el cuerpo que lo involucran emocional, psicológica y espiritualmente. Los datos muestran su eficacia para muchas afecciones médicas distintas, incluida la ansiedad.

Conciencia plena y meditación: la conciencia plena es un estado mental en el que aprende a observar sus pensamientos, sentimientos y comportamientos de una manera presente, compasiva y libre de juicios. Usualmente produce una sensación de calma y relajación.

Cómo decidir si le conviene tomar medicamentos

Si está tratando de decidir si tratar o no su ansiedad con medicamentos, es importante considerar los pros y los contras junto con su médico. También es importante informarse sobre los efectos secundarios comunes de los medicamentos para la ansiedad que está considerando. Los efectos secundarios de los medicamentos para la ansiedad van desde molestias leves, como la boca seca, hasta problemas más graves, como náuseas agudas o un aumento de peso notable. Con cualquier medicamento para la ansiedad, tendrá que sopesar los efectos secundarios frente a los beneficios.

Preguntas que hacerse a usted mismo y a un profesional de la salud mental

  • ¿Tomar medicamentos es la mejor opción para mi problema de ansiedad?
  • ¿Estoy dispuesto a lidiar con efectos secundarios desagradables a cambio del alivio de la ansiedad?
  • ¿Qué tratamientos sin medicamentos podrían ayudar?
  • ¿Tengo el tiempo y estoy dispuesto a buscar tratamientos sin medicamentos, como la terapia cognitiva-conductual?
  • ¿Qué estrategias de autoayuda podrían resultarme útiles para controlar la ansiedad?
  • Si decido tomar medicamentos para la ansiedad, ¿debería buscar también otra terapia?
  • ¿Es la ansiedad realmente mi problema? ¿O acaso hay algo más, como un problema de salud escondido o dolor?

Preguntas que debe hacerle a su médico

  • ¿Cómo ayudarán los medicamentos a reducir mi ansiedad?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios comunes del medicamento?
  • ¿Hay alimentos y bebidas que deba evitar?
  • ¿Cómo va a interactuar este medicamento con mis otros medicamentos recetados?
  • ¿Por cuánto tiempo tendré que tomar los medicamentos para la ansiedad?
  • ¿Será difícil dejar el medicamento?
  • ¿Regresará mi ansiedad cuando deje de tomar el medicamento?

Revisado por Anna Glezer, MD, médica clínica formada en Harvard con nombramientos conjuntos en los departamentos de Psiquiatría Reproductiva y Obstetricia y Ginecología del Centro Médico de la UCSF, y fundadora de Mind Body Pregnancy.

Última actualización o revisión el febrero 21, 2024